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COVID-19: INFECCIÓN TAMBIÉN DEL EMPRESARIADO

abril 2, 2020

Julio José Orozco
Abogado Comercialista de la firma OROZCO Legal & Co.
www.orozco.legal
j.orozco@orozco.legal

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ÁMBITO JURÍDICO / LEGIS Editores (transcripción ampliada / vídeo-columna) (dirigida a PYMES)

DESTACADO: Duros días vive la humanidad Ámbito Jurídico. Un agente viral, llamado COVID-1, ingresa por las vías mucosas a nuestro sistema respiratorio para congestionarnos e infectarnos. Nos lleva a cuidados intensivos y, -a pesar de todos los tratamientos conocidos-, nos hace dejar de respirar. Al faltarnos el oxígeno morimos.

Esta grave situación que padecen hoy las personas naturales, -las de carne y hueso, en el mundo-, la padecen a su vez las personas jurídicas. Irónicamente, este mismo virus, de la familia «coronavirus«, también infecta en un peculiar modo a las empresas causándoles la misma condición: se quedan sin aire, el mercado se les envilece y con ello su producción y por ende su flujo de caja se paraliza. Su corazón empresarial deja de latir y termina la temible peste por conducir a los empresarios, administradores, accionistas, socios, revisores fiscales y demás, a la clínica del estancamiento, a la recesión.

Pero, ¿Cómo tratar esta severa condición clínica de las empresas en Colombia?

Ese aire que les falta en estos días a las pequeñas y medianas empresas, ese dinero, ese flujo de efectivo con el que desarrollan su objeto social y que por la crisis no obtienen de los márgenes, -esa plata con la que honran sus obligaciones laborales y tributarias y por medio del cual protegen y valorizan los aportes de sus inversionistas-, nos enseña el derecho comercial, el derecho societario y el derecho financiero que sólo proviene de tres fuentes y de tres fuentes nada más. Analicemos aquí, resumidamente, dichas tres fuentes para identificar cómo, ante esta pandemia también comercial y empresarial, podemos darle algún tipo de batalla.

La primera: es primitiva fuente de recursos frescos de las empresas el que puedan acudir a sus socios o accionistas, -tanto originarios como posteriores-, para su salvamento. Una recapitalización, -lo que llamamos coloquialmente en el medio un recap-, o suscribir más capital, es el acto jurídico por medio del cual los controlantes de la empresa, reunidos y debatiendo conforme a los estatutos, ordenan un nuevo aporte; Es sencillamente sacar dinero del bolsillo del socio o accionista para llevarlo a la empresa a engrosar la inversión original. Lamentablemente no es una opción viable por estos días. Dichos socios o accionistas seguramente estarán en estos momentos atendiendo con celo y urgencia sus obligaciones personales y familiares, razón por la cual no pueden ser convocados al rescate.

La segunda: para obtener recursos dinerarios frescos que no provienen del revenue, una empresa puede también emitir acciones. Significa ello colocar partes de interés -nuevas- para que con el abono efectivo por su precio y con su pago se consolide un músculo financiero fresco que permita revivir y/o reanimar la operación. Ésta, sin embargo, es una salida aún menos oportuna en medio de la epidemia. Emitir acciones requiere de tiempo, de asesoría jurídica y financiera especializada y de los trámites societarios propios de actos, reglamentos, libros y registros que son dispendiosos; máxime si la demanda por ellas puede ser incluso nula con ocasión del fenómeno que vivimos.

Sin embargo, el derecho nos presenta a la tercera fuente, de mucho mejor pergeño, de condición atractiva e incluso de utilización inmediata. La tercera fuente de recursos frescos disponible para una empresa es el crédito, el dinero prestado por terceros. Han sido oportunos tanto el Gobierno Nacional como el Sistema Financiero y las autoridades monetarias en comunicarnos que, -con ocasión de la grave crisis económica que provocará el coronavirus-, se hará un esfuerzo sin precedentes para llenar de liquidez la economía con la disposición, a través de entidades financieras, de líneas de crédito muy blandas y con destino a los pequeños y medianos empresarios. Bancoldex e iNNpulsa Colombia ya lo han hecho noticia en medios y lo anuncian como un salvavidas para mitigar los efectos de la actual emergencia. El crédito que ellas ofertan hoy es una manifestación, precisamente, de que -creen- en las empresas para salir del apremiante momento financiero y comercial.

Esta liquidez de emergencia permitirá también aliviar un tanto a los comerciantes independientes y a los trabajadores informales que están ubicados necesariamente en la cadena de producción y comercialización de las empresas en aprietos, pues se podrán adquirir sus productos y servicios al tiempo para con los requerimientos externos de dicho empresariado.

Socios, accionistas, administradores, miembros de junta directiva, revisores fiscales … el –coronavirus– también ha infectado gravemente la economía, pero esa falta de aire que en ella se produce, esa falta de circulante, de dinero fresco, se puede contrarrestar urgentemente con los créditos blandos e inmediatos que el sistema financiero por impulso del Gobierno oferta desde ya. Tómenlos, tomémoslos, con responsabilidad pero sin temores; es la opción que tenemos y que nos brinda la confianza para que de esta gravísima situación pueda el empresariado salir a flote. Contando con dichos recursos se pueden pagar los salarios de los empleados, asegurando la consecuente protección financiera de sus familias y actuando así con responsabilidad social y solidaridad. Con ellos también se han de cubrir las obligaciones propias de la operación, responder escalonadamente por las obligaciones tributarias pero, sobretodo, nos resultan prontos a la mano para que saquemos adelante nuestra economía mientras nuestro querido personal médico lucha por sacar adelante a nuestra humanidad.

Seguros podemos estar de que, -si superamos al peor enemigo que la humanidad ha conocido en mucho tiempo, el COVID-19-, la misma sociedad se reconfortará en un mercado más humano, más dinámico y más seguro. Será allí donde cosecharemos nuestros mejores frutos.

Julio José Orozco O.
OROZCO Legal & Co.
www.orozco.legal
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